De Polonia a Coruña: la historia de Anastazja

Hoy tenemos otra entrevista en Ulises Galicia. Esta vez con Anastazja, una joven polaca que se quedo prendada de Galicia en un Erasmus en Vigo, y tiempo después decidió continuar su vida en Coruña:

¿Cuándo y por qué surge la idea de irte?

Después de terminar la carrera, con la experiencia de estudiar durante un año en Vigo y un poco cansada de mi trabajo en una ONG polaca, quería cambar de aires y buscar la vida en España.

¿Cómo tomaste la decisión? ¿Qué fue lo más difícil?  

Ya era hora de cambiar algo en mi vida. Estaba decidida y preparada para un gran cambio.

¿Por qué elegiste ese destino?              

Desde la primera visita a España, siempre me pareció un país muy agradable para vivir.
¿Por qué no probar?

¿Cómo fue poner el pie allí, los primeros días, las dificultades?           

Era un cambio total, pero gracias a mis previas estancias en España estaba mentalmente preparada. Era un reto – ¡iba a cumplir mis sueños!
Como la mayoría de las cosas imprescindibles para vivir (alojamiento etc.) tenía las organizadas por mi organización donde iba a trabajar, la mayor dificultad era encontrar unos amigos que siempre ayudan a aclimatarse al nuevo destino y construir tu mundillo en el nuevo país.

¿Cómo ves España/Galicia?

España es un país muy agradable con la gente muy alegre y abierta.
Galicia para un/a [email protected] es un sitio perfecto para vivir. La gente gallega se parece un poco a mis compatriotas. No es tan abierta al principio, pero si hace amigos, los cuida toda la vida.
La comunidad no me deja sorprender de la variedad de paisajes, sitios para visitar, uno se puede enamorar del mar, los bosques, las montañas. Y cada vez se descubre algo nuevo.
Aquí conocí descubrí el mundo de la cocina muy sencilla, basada en productos naturales, sencilla en la preparación y muy rica.

¿Te planteas volver, lo ves factible? 

De momento no pienso en volver a vivir en Polonia. Por supuesto echo de menos a mi familia y los amigos, pero las visitas en casa dos veces al año resuelven el problema.

Después de una temporada viviendo fuera, cuando vuelves a tu país notas muchas cosas que no te molestaban antes, a las que ya no estás acostumbrado, o ves las cosas en manera diferente que tus amigos o la gente de tu país.
A veces es así, que ya no te sientes de allá, y tampoco del país donde vives. Las diferencias enriquecen, los viajes te hacer ver las cosas en manera mas general, más madura. te abren horizontes.

¿Qué necesitarías, o qué tendría que pasar para volver?        

Tendría que tener una buena oportunidad profesional para cooperar con las empresas españolas allá.

¿Cuál es el mayor cambio en tu vida respecto a cómo vivías aquí?        

En España la gente (aunque no sean conscientes de ello) pasan más tiempo disfrutando la vida.
Yo en Polonia, (aunque estaba muy feliz y rodeada de amigos de muchos años), estaba concentrada en mi trabajo, estudios, clases particulares etc. El día desde las 8 de la mañana hasta 23 de la tarde ocupado. Todo planificado.

Ahora aunque trabajo mucho, llevo una vida mucho más relajada. Me enfoco más en disfrutar el tiempo que tengo.

¿Qué es lo que más te ha chocado de aquél país?          

No he notado ningunas grandes cosas que me choquen, en fin todos somos europeos y no hay tantas diferencias culturales. Lo que sí, la gente viendo una rubia, me sigue tratando como una extranjera que no entiende mucho.

Qué contarías a los que están aquí y se plantean emigrar?        

Que no tengan miedo y que luchen por sus planes. Mejor si hablan el idioma del país a donde se van, y que preparen todo antes de salir de su país. Pero cada uno tiene su historia.
Si no les va a ir bien, volverán a casa, pero ya con la experiencia y nuevos planes.

Cuestiones técnicas:

-¿Qué tramites hiciste en España antes de partir?         

Estaba en contacto con la organización que organizaba mi proyecto europeo.

-¿A qué tramites te enfrentaste allí?    

Visitas en la Policia Local para sacar el numero N.I.E., empadronamiento

-¿Con qué problemas o trabas burocráticas se puede encontrar el que llegue a ese país?

– Mi estancia en España he empezado como una participante de proyectos europeos. Como las becas de proyectos son libres de impuestos y oficialmente el participante no está contratado (no cotiza en SS), es muy difícil que lo entiendan en mayoría de instituciones.
Como después del proyecto quería quedarme en España, he solicitado el numero N.I.E.
Para obtenerlo necesito: un contrato y tener el SS u otro seguro. Teniendo en cuenta que el  precio de traducir los documentos no me compensaba. Volví sin nada, pero el hecho tenía más consecuencias. (Mira el punto siguiente)

– He abierto una cuenta bancaria on-line en un banco comercial muy conocido, según la página cumplía todos los requisitos para tenerla. Al hacer una primera transferencia, me llamaron de la oficina que al ser extranjera para activar la cuenta necesito el certificado N.I.E (no lo ponía en la página), que NO tenía. Dejé entonces mis intentos de activar la cuenta, (trabajando en un proyecto europeo ha sido imposible obtenerlo) solo quería cerrar la cuenta y recibir de vuelta el dinero que tenía en ella. Lo solicite en la oficina sin problema. Después de una semana recibí un mensaje de la oficina central del banco en Madrid, que para cerrar la cuenta necesito tener…. el certificado N.I.E.

-¿Qué consejos o trucos darías para alguien que tiene que hace el papeleo necesario para vivir y trabajar ahí?            

Que no tarde mucho de empezar a hacer todos los trámites posibles (especialmente empadronamiento y NIE) que el tiempo cuenta para los siguientes trámites.

Tal como están aquí las cosas, dejas Alemania, para vivir aquí?

Bienvenidos de nuevo a mi Blog 🙂
Ya os iba a escribir antes una nueva entrada, pero, los que trabajamos por cuenta propia, es lo que pasa…que a veces no hay tiempo 😀

Cada vez que alguien me pregunta de donde vengo (se me debe notar en el acento o mi forma de ser, no se jaja), y les cometo que me vine, hace unos 5 años, de Alemania, surge la misma pregunta:
«Tal como están aquí las cosas y lo bien que se está en Alemania, te vienes a vivir aquí?».

Pues si! Me vine justo cuando empezaron a empeorar las cosas considerablemente. Y si, en Alemania tuve un trabajo estable, bastante bien pagado, piso, coche propio,era fotógrafo e impartía clases de baile aparte, tenía mi vida hecha, una rutina, mis amigos, etc…

Incluso se molestó el dueño de la empresa a venir a visitarme para ofrecerme un mejor puesto y mejor sueldo si me quedo.

Entonces por qué ese cambio? Por qué arriesgarse?
Fácil. Nunca tuviste esa sensación de que, aunque tengas todo en orden, te vaya muy bien, no hay nada de qué quejarse, sientes que necesitas un cambio profundo?
Eso es lo que me pasó a mi. Necesitaba un cambio. Sentía que tenía que cambiar algunas cosas. Aparte de tener también a mi familia aquí en España.

Es cierto que Alemania ofrece muchas facilidades y seguridades. Empezando por los seguros médicos, que, a lo contrario de aquí en España, son privatizados, y la verdad es que ahí funciona de maravilla.
Puedes elegir la aseguradora que mejor se adapte a tus necesidades. Te cubre mucho más que aquí,. No hay tanta espera para las citas médicas. Te puedes escoger el médico que más te conviene. Tienes un buen asesoramiento…etc…
La agencia de empleo también es privatizada, y desde que lo es, ahí todo funciona mucho mejor. La atención es mejor, te ayudan de verdad a encontrar trabajo….etc…

Luego están las seguridades del empleado. Ahí no hay (al menos hasta que yo estuve viviendo ahí) contratos basura. Ahí no te pueden despedir así por así. Te hacen contratos fijos después de un contrato anual. Las empresas que tengan una cierta cantidad de trabajadores tienen un representante a favor del trabajador dentro de la empresa que mira que se cumplan con los derechos del trabajador (y es indespedible durante su cargo). Las mujeres (y también los hombres…depende de quien tenga el «mejor» trabajo) tienen hasta 2 años de maternidad. 

Y podría continuar con la lista.
Obvio que no todo es tan bueno en Alemania. Todo tiene su lado «negativo». Pero la verdad que a nivel profesional y las seguridades y los servicios públicos, son mucho mejores. Aparte de los sueldos! jaja

Y aún sabiendo que aquí no va a ser así, decidí venir. Lo necesitaba. Me lo pedía el alma. Y si…hubo momentos en los que me vine abajo estando aquí. Pero justo eso ha sido una parte que influenció mi cambio y eso es algo positivo. Suena raro, pero es así 🙂

Si queréis, os explicaré en otro post por qué 🙂

Me arrepiento de haber venido y cambiado todo eso, por la crisis que tenemos aquí?
No! 🙂

(To be continued)….

«nunca te arrepientas de algo, que en su momento disfrutaste»

La historia de Miguel en Londres

Hace doce años, Miguel Ángel se decidió a dar el paso e irse a trabajar a Londres. Hoy, con la perspectiva de quien ya lleva allí más de una década, nos cuenta cómo fue aquel viaje, aquel cambio profundo en su vida, en la primera de una serie de entrevistas que desde Ulises Galicia realizaremos a gente que ya se fue, para que ayuden a los que quieren irse. Esperamos que la disfrutéis:

¿Cuándo y por qué surge la idea de irte?

Realicé una beca Erasmus y me encontré muy a gusto en un ambiente internacional. Cuando volví a España quería empezar una vida que se basase en lo que yo podía conseguir más que seguir viviendo con lo que otros proveían. Era una forma de buscar realización personal que no era tan evidente antes de irme y se convirtió en algo muy importante par mí durante el año que estudie en Finlandia.

¿Cómo tomas la decisión? ¿Qué fue lo más difícil?

Tomar la decisión fue fácil. Lo difícil fue ajustar los detalles y convertirlos en un plan que tuviese un poco de coherencia. Mis recursos económicos eran limitados y poder quedarme dependía en encontrar trabajo y un sitio donde vivir. Encontrar un vuelo barato (hace 12 años los vuelos costaban mucho más que ahora, y acomodación por los primeros días fue lo más difícil. Londres, al ser una gran ciudad, ofrece ambas cosas a varios precios. Si no te importa sufrir un poco al principio es fácil solucionar esos 2 primeros obstáculos.

¿Por qué elegiste ese destino?

Yo elegí mudarme a Londres porque sabía que conseguiría trabajo fácilmente porque ya hablaba bien el idioma.
También tenia un poco de conocimiento de francés, de alemán y de chino mandarín, pero estos otros destinos hubieran significado una probabilidad de éxito menor. París o Alemania hubieran sido destinos asequibles. China habría sido mejor a largo plazo, pero sin permiso de trabajo no es factible planteárselo (yo lo intente viajando al país unos años mas tarde y después de 15 días buscando empresas que me quisiesen esponsorizar abandone la idea).

¿Cómo fue poner el pie allí, los primeros días, las dificultades?

No hay nada difícil. Tienes internet y puedes reservar una habitación en un hostal por una semana. Si tienes amigos que ayuden pues es más fácil, pero no es mejor. Lo importante de emigrar es ser capaz de solucionarte los problemas solo, porque sin una red de amigos o familiares que te ayuden tú eres la solución. Yo llegué y al día siguiente ya estaba desde las 8 a las 8 pateando calle buscando casa donde mudarme al fin de la semana. Lo que me llevó 5 días. Todo esto representó gastos que deben salir de tu presupuesto inicial y por eso es importante vigilar que no estás malgastando el dinero. Una vez que tuve casa me busqué un trabajo, que inicialmente fue algo para poder recuperar lo gastado y generar un ingreso. Mientras hacia este primer trabajo seguí buscando algo mejor, algo que no he dejado de hacer desde entonces y que me ha permitido gradualmente conseguir mejores sueldos.

¿Cómo ves España/Galicia ahora desde allí?

España tiene mucho potencial, el mayor potencial de toda la Unión Europea. Los países como Reino Unido muestran al mundo estadísticas favorables; parte del marketing internacional que todo país debería hacer. La situación muy particular de España con un alto nivel educativo de la población en edad de trabajar y la actitud de los españoles a la hora de trabajar (algo que nos hace muy codiciados en el mercado laboral por delante de muchas otras nacionalidades) significa que es posible crear riqueza muy fácilmente. El problema principal que yo veo es que mi generación ha sido dirigida a ser funcionarios, abogados o economistas. Los que crean empleo son los empresarios y antes de emigrar lo que deberías es plantearte montar un negocio. Entra en EBAY, busca algo que creas que se vende carísimo y véndelo mas barato. En 5 años estarás mejor que después de 5 años de emigrado.

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¿Te planteas volver, lo ves factible?

Sí me lo planteo y además está en nuestros planes de futuro. España tiene mejor educación, sanidad y calidad de vida que todas las otras grandes economías de Europa. Los sueldos son bajos, pero los costes también. Yo tengo un niño pequeño y entre una sanidad decadente y fijada en recortar gastos y una educación pública realmente pobre sabemos que proporcionarle un buen nivel en ambas cosas nos costaría muchas miles de libras al año.

¿Qué necesitarías, o qué tendría que pasar para volver?

Seria necesario decidir en una ciudad adecuada para ambos, que proporcione servicios y oportunidades para mi esposa, mi hijo y yo al mismo tiempo. Mi mujer es japonesa y eso anula muchos lugares de España para vivir. Ciudades como Madrid y Sevilla se perfilan como candidatos. Barcelona lo era hasta hace poco pero todos estos problemas soberanistas la descartan como un destino viable. Mi hijo es mitad japonés, mitad español, antes que hablar catalán debería hablar japonés… así que introducirlo en una educación que es introvertida en vez de extravertida no funciona para nosotros, ni para muchas otras familias internacionales.

¿Cuál es el mayor cambio en tu vida respecto a cómo vivías aquí?

La oportunidad de trabajar en algo que no estudié, pero para lo que tengo excelentes habilidades naturales. Me cabrea las tonterías de las madres de gente de mi generación que siguen preguntando si “trabaja de lo suyo”. Yo estudié Económicas, en Inglaterra me saque la carrera de Arquitectura después de salir del trabajo, pero en Londres siempre he trabajado de Ingeniero de Sistemas Informáticos y desarrollador de Software. Esta trayectoria es prácticamente imposible in España porque hay una miopía generalizada al hecho que las habilidades de una persona no tienen nada que ver son su capacidad de aprobar exámenes en una determinada materia.

¿Qué es lo que más te ha chocado de aquél país?

La profunda división social. Reino Unido es uno de los países menos democráticos con monarquía parlamentaria. La cámara superior es una colección de títulos señoriales que acceden a hacer leyes sin participación ciudadana. La cámara baja es elegida por minoría por la forma en que la ley electoral penaliza a las minorías. Todo esto tiene las marcas de un país profundamente feudal con un toque de maquillaje democrático.
Pues bien, la persona de la calle defiende este sistema, lo disfruta y se categoriza dentro de las 3 clases (trabajadora, media y alta) sin pestañear. Es como si estuvieran contentos de vender sus libertades personales por tener más dinero en el bolsillo.
Todo esto esta muy aderezado con un alto nivel de cinismo ya que Inglaterra es un país muy racista y muy discriminatorio (siendo de fuera en suficiente para que te miren con desdeño).

Qué contarías a los que están aquí y se plantean emigrar?

Primero que sin esfuerzo y sacrifico no se consigue nada. Muchos se han ido de vuelta porque no tienen la energía para esforzarse en mejorar. Esta energía necesaria no es algo de un día, o una semana, es algo que hay que mantener por meses o años. Si emigras se abierto a otras formas de hacer lo mismo y sobre todo no pienses que lo nuestro es mejor o peor. Cada país se adapta a lo que la mayoría entiende como aceptable y puede no coincidir con tus valores. Es aquí donde tienes que ser flexible y aunque note guste aprender a vivir en este tipo de ambiente.

Segundo que todo va mejor si planeas y te informas. Olvídate de ir a oficinas gubernamentales de ayuda. Sigue una línea lógica de Dónde-Cómo-Cuándo-Cuánto-Con Quién, y busca la información necesaria para llevar el plan que diseñes a cabo. De esta forma tienes un plan a medida y no un panfleto generalista que muy probablemente no se ajuste a ti.

Tercero, que busques, y no pares hasta que encuentres lo que se ajusta a ti. También que no pares nunca de buscar.

¿Anécdota, “diario de viaje”, alguna historia concreta que quieras contar?

Yo intente volver a España y no funcionó. Cuando volví la segunda vez traía incluso menos dinero que la primera vez, pero traía un plan de acción. Para ahorrar el máximo dinero en caso que las cosas se desviasen de ese plan de acción decidí no gastar dinero en hostales/hoteles los primeros días. Me compraba un pase de metro diario (algo necesario para moverte buscando trabajo o casa) y viajaba al aeropuerto de Heathrow todas las noches para dormir en las salas de espera y asearme en los lavabos. Esto lo mantuve por 4 días, hasta que encontré una casa que me gustaba y en una zona céntrica. Una vez con casa encontré trabajo en 2 días. Esto es importante porque es necesario tener una dirección para poder estar localizado y si utilizas un hotel puedes perder oportunidades una vez que vayas de allí.

Cuestiones técnicas:

-¿Qué tramites hiciste en España antes de partir?

Ninguno, me cogí un avión y me fui. Los tramites los hice después. Oficialmente tu puedes estar 6 meses – 1 año de vacaciones. Si todo sale bien y te quedas en el país ya tendrás tiempo de arreglar papeles y demás.

-¿A qué tramites te enfrentaste allí?

Conseguir la primera cuenta bancaria fue muy difícil. Necesitan una dirección y una factura (cosa imposible de tener si no tienes cuenta para pagarla) para poder abrir una cuenta, ergo el “pescaíto” se muerde la cola. Una de esas tonterías que no son problema para nadie excepto para ti.
Una vez con cuenta (ya que los extractos bancarios son muy útiles para determinar tu dirección) el resto es muy fácil. Inglaterra no tiene DNI así que solo necesite un Numero de Seguridad Social.

-¿Con qué problemas o trabas burocráticas se puede encontrar el que llegue a ese país?

Muy pocos. La burocracia es mínima, pero eso puede ser un alivio o un dolor. Para el que llega es un alivio así que con tener dirección, Social Security Number y cuenta bancaria no necesitas mas.

-¿Qué consejos o trucos darías para alguien que tiene que hace el papeleo necesario para vivir y trabajar ahí?

Encontrar la forma de abrir una cuenta bancaria sería lo mas importante a mi juicio. Si hay algún servicio on-line para poder hacerlo pues mejor. Yo hace mucho que la hice y mi casera me dio una carta certificando que yo vivía en su casa para poder abrir una cuenta en su banco. A partir de ahí todo fue fácil.

Miguel Ángel Sánchez Sánchez

Nunca te vas de Galicia

Cuando vuelvo a casa después de un duro semestre es muy frecuente enfrentarme a una pregunta que siempre tiene la misma respuesta: “prefiero Galicia a cualquier otro lugar”. Y no es porque sea gallega, pero es que como miña terra nai, como decía Julio Iglesias, no hay nada.

La primera vez que me fui de A Coruña estaba encantada. Por fin “¡deixo a casa onde nacín, deixo a aldea que conozo por un mundo que non vin!”. Aunque no os creáis que me fui muy lejos. Ni más ni menos a 552,12 km de distancia, 6 horas casi 7 en coche o si lo preferís podéis cogeros un tren que es como atravesar el abismo de la muerte. A cualquier gallego que haya o esté estudiando en Pamplona esto ya no le resultará gracioso. Porque cuando lo sufres, ya no lo es.

Una de las maravillas de ir en ese dichoso tren, y no hablo irónicamente, es el paisaje. Lógicamente os hablo de el gallego. Cuando te vas ni te das cuenta de lo espectacular que es. Simplemente te vas de manera inocente con una sonrisa de oreja a oreja diciendo hasta pronto. La cantidad de fotos que podía haber hecho para National Geographic Channel. Y no estoy exagerando, no. Sin embargo, cuando volvía a casa estaba deseando que llegase la etapa de ríos, fontes, regatos… No es que tenga nada en contra del paisaje de Castilla eh… pero tampoco tengo nada a favor. Simplemente diré una cosa: meseta.

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La segunda parte de mi vida universitaria es la que estoy viviendo en Madrid. Una ciudad ecléctica en la que se juntan un sin fin de personalidades y estilos diferentes de los que te vas empapando e imitando hasta configurar tu propio yo. Muy cool todo. Pero es que Galicia es enxebre. Es pura, simple, y exenta de mezcla. Sólo tenemos un estilo, pero un estilo inconfundible. En cuanto nos oyes hablar ya lo sabes. Oír a un gallego es como una corriente de aire fresco en Bastiagueiro o San Jorge. Dos playas en las que tienes que tener cuidado de no salir volando. Y es que los gallegos somos así. Cuando conoces a uno prepárate porque siempre formará parte de tu vida.

Lo que sí que está claro es que empiezas a apreciar las cosas cuando las vas perdiendo o cuando ya no las tienes. Y esto es lo que me pasó con Galicia. Ella siempre dispuesta a recibirme y yo deseando irme de su lado. Por eso le pido perdón, perdón por no apreciar su comida aunque sea un trozo de pan de Neda o una empanada, perdón por no conocerle más, y sobre todo perdón por las veces que me ha despedido llorando y no me he dado cuenta.

Y como no, le doy las gracias por enseñarme a vivir sin perder el norte.

Las comparaciones son odiosas

 No se que pasa en Alemania, que la cultura no esta pasada de moda. Entendamonos; no es que in Germannia no existan las elites del postureo pseudo-intelectual que en nuestra Patria constituyen lo más granado de la escena cultural y la sostienen, a fuerza de endogamia y autorreferencialidad. (Para el caso, vendrían a funcionar como una facultad de Ciencias Politicas o Sociología) No es eso.

Lo que sucede es sencillamente que cuando le preguntas a tus colegas Fritz (FP de fontanería, 23 años) o Hildegard (Derecho, 25 años) que qué se cuece este sabado nuit, te invitan a venirte a la noche del arte en la calle o a un poetry slam -algo así como una regeifa, pero como más elevado y trascendental- cuando no que al tomar la garimba de las siete se ponen a hablar de lo que han aprendido en clase o discuten sobre las lecturas que hacen sin que se les mire con recelo, desprecio o repugnancia. Hablar o vivir de cultura no es tabú ni patrimonio exclusivo de la presunta intelligentsia. Es tener una existencia plena, sin más pretensiones, vamos.

Así fue como asistí hace algunos días a mi primer poetry slam en Constanza. Una suerte de escenario compartido donde estudiantes y profesionales alternaban, en la complicidad de una barra llena y unas luces agradables, para reírse un rato o sentir algo más allá del colocón que aliena y distrae de la liturgia del día. Un teatro, una función escénica donde el carácter y la expresión corporal triunfan por encima o por debajo de las palabras, tejidas con armonía y fuerza. Con suavidad o con rabia atonal. Música, arte, literatura, talento… e pui mourire.

Acudimos a la Fundición, un garito muy bien puesto donde la atención es de primera y la carta de coctelería ambiciona, alineada con el ambiente, ser la continuación una novela de Maupassant. Pero asequible a todos los públicos. Nos sentamos con unos cocolocos entre la gente y saludamos a varios conocidos de ambientes bien distintos; todos hemos venido a pasarlo bien. El maestro de ceremonias ingresa y nos presenta a los primeros poetas. Se aplaude con ganas -la mayoría ya ha estado en las anteriores ediciones y sabe bien que el espectáculo promete- y se obra un silencio sepulcral, de reverencia y atención. Estamos en Alemania y cuando se viene a hacer algo, se obra en consecuencia. Todos han ido al baño antes para no tener que levantarse, y ante la previsible ausencia del eventual timbre del teléfono, un ruido sordo de tecleo tactil deja espacio al recital.

Nos lo pasamos supercachipendi-lerendi. El primero mejor que el segundo y peor que el tercero. La variedad de acentos y rasgos dialectales (el bavaro vendría a ser algo así como el acento andaluz para esto de contar chistes de maricas y gangosos, mientras que el berlinés suena más al ejque de la coronada villa, exagerado y chulesco. El alemán de suiza, salvando las distancias, tiene la gheada gallega y además como algo de apego a la terruca, morriña, empanada y grelos.) pero las palabras fluyen y se materializan en el prosopón de la comedia, demostrando que en Alemania tambien existe el sentido del humor, absurdo y a veces surrealista, con palabros sacados de cada zona. A nosotros nos recuerda a los chanantes, y reímos con gusto porque un gesto transmite lo mismo que una voz desconocida. Ha merecido la pena pagar 8 euros (6 para estudiantes) en tomar una copa menos pero reírnos bastante más. Luego charlamos con los artistas -el ganador se ha llevado un whisky escoces de 25 castañas- y si se puede, se alterna un poco con esta o aquella muchacha que no dejaba de mirarnos en el entreacto, no sin rubor. A lo peor, esa noche se queda uno en casa, masticando bocados de un melancólico kebab, pero habremos aprendido algo nuevo y a golpe de carcajada sincera.

PD: No envían al extranjero, pero si tienes morriña de una buena empanada gallega y tradicional, puedes comprar empanada gallega online y te la envían a toda Galicia y España. 

Imaginemos, solo por un momento, esta misma situación en España.

Sabado por la noche, tus colegas Borja y Saturnino te llaman a eso de las doce y media pasadas para hacer un poco el calavera. Ibais a ir una terraza para tomar dieciocho cañas y fumar varios cartones de duquetas, pero como ayer gano el Depor la liga, no queda estrella en los bares habituales. ¿Que hacemos? Sin llegar al pánico, pero al borde de la apoplejía, un grupo de muchachas de magisterio pasan en tropel por delante de la mesa y tras escuchar algo sobre un “Poetry Slam” en el Locuus Amoenus, una siniestra sala de variedades famosa por sus conciertos de rockabilly y otras trangalladas alternatas, nos decidimos por seguir al grupo de hetairas en busca de acomodo y afecto. (todos menos Saturnino, que desde que se entiende con una encantadora señorita de la capital, ya no tiene ojos para el resto de las hembras de su especie, vulgo costureras o perruqueiras)

No tenemos muy claro que será eso del poetry slam, pero si al evento acude tanta muchacha con estudios superiores, a buen seguro va a ser algo divertido.

PD: Para los más morriñentos de los productos del mar gallego, en El Mar de Mari puedes comprar los mejores mariscos y pescados online. Y si, decimos los mejores porque están cuidadosamente seleccionados, nada de vender cualquier marisco o pescado. Hacen envíos a toda Galicia y España. 

Llegamos al locuus, sedientos, y nos metemos varias alhambras a bordo. En el garito no trabajan mas que cervezas raras e importadas. Esta bastante lleno, para ser un sitio tan raro. Buscamos acomodo cerca de la barra y nos sorprendemos de ver a Tasende, al inefable Tasende quien, a sus 33 años recien cumplidos y con mas buena voluntad que inteligencia, persiste en sus intentos de terminar Derecho. El saludo, ya amoroso, no anticipa nada bueno.

-Que haceis vosotros por aquí, caimanes?

 -Pues nada. Veniamos al poetri eslam este. A ver que tal huele.

-Ya es raro veros en estas historias. Os avisaron en el grupo de teatro de la universidad?

 -Eh… si. Que bebes, Tasende?

-Malibú con piña

(…)

El resto, quede a la imaginación del lector.

Los dos primeros artistas pasan sin pena ni gloria, y el tercero es aplaudido modestamente. Ha caído en gracia, ante un respetable que puebla el local como una colmena parasitaria; cincuenta y siete zanganos que creen que han pagado por estar en el club de la comedia, y se comportan como en una pelea de perros. El que no esta borracho o drogado, se distrae con el smartphone o charla con otros fulanos abiertamente sin el menor respeto por el espectáculo. Termina el show y en exiguo aplauso, al ganador se le conceden tres vales de copa gratis (negrita, brugal, larios, absolut…) y el personal que no esta mamado, desaloja el perimetro para irse a abrevar a otro lao.

Si no ligaste durante, menos lo vas a hacer ahora comentando el evento con alguna incauta.

Y al día siguiente, la resaca te impide llegar a clase de internacional privado a tiempo de comentar la jugada. Así, en cursiva. Con tono jocoso y cachondeo cimero, porque la cultura -de haberla- es una coña marinera.

Pero ya se sabe; las comparaciones son odiosas.

Y aquí estamos

[email protected] a mi blog.

Aunque esta sea la segunda vez en mi vida que comienzo un Blog, me siguen surgiendo las mismas preguntas:
Cómo empiezo esto? Qué escribo? Habrá cosas interesantes para contar?
Así a simple vista, parece que la vida que llevamos, no es tan interesante como para escribir sobre ella, pero, pensándolo bien, sí hay muchas cosas sobre las que hablar. Sobre todo cuando se trata de un tema como la emigración y el regreso a «casa». Aunque «casa» se puede definir de muchas maneras 🙂
A mi me comentaron mis vecinos sobre este proyecto, y no dudé en decidirme a participar en forma de Bloguero.

Mi nombre es Marcos. Cumpliré muy pronto 34 años. Soy hijo de padres gallegos, nacido en Alemania, en la época de la buena música…los 80 🙂

Haciendo un resumen de lo que os iré contando poco a poco (aparte de muchas otras cosas que os podrían interesar) me fui de Alemania a mis tierras gallegas, teniendo un trabajo fijo, bien pagado y vida hecha, caminando los últimos 400km hasta Santiago. Y ahora me dedico profesionalmente a la fotografía y a la formación en Coruña.

Bueno….hasta aquí lo dejaré por hoy, y espero volver a veros de nuevo por aquí 🙂
Un saludo

«En casa puedes estar en cualquier sitio en el que TU decidas sentirte bien»

Vespas y peleas

Al final para un hombre de mundo, es muy exótico volver a casa. Eso cantaba Bunbury en ‘Latex’. Eso he descubierto yo en este año que llevo viviendo en la que es mi casa, en la ciudad del viento, en Coruña. De ahí el título del blog. De ser Ulises en la aventura, de ser Penélope en la espera.

Esta ciudad guarda rincones nuevos para el que todavía se deja sorprender. Aún brindo por el día que una amiga rubia me descubrió, subida en sus tacones, la plaza de la Urbana. Un secreto que, cabrón de mí, me he guardado para mis amigos nada más, no sea que el lugar se nos llene de indeseables, y los lugareños, que la descubrieron antes, nos envíen al frío y cruel exilio del Puerto, tierra de apátridas.

Hace poco viví una de esas noches que te regala esta ciudad, las que tanto echaba de menos cuando fui Ulises en Navarra, en Madrid, y en otros lugares de peor reputación. Una de esas noches que empezaban tomando una cerveza, continúa bebiendo en la azotea de un hotel,   y acaban irremediablemente en una pelea en el Playa. Éramos dos contra ocho e impusimos respeto; todavía temen nuestra reputación.

Los secretos que contamos ante una cerveza harían caer a cualquier gobierno, arruinar cualquier reputación y romper cualquier pareja. Por suerte la cerveza es una amiga silenciosa, y nuestra relación sufrida. No puedo decir lo mismo del Jagger. Aquella noche comenzó con un reencuentro con un amigo de la universidad al calor de una Estrella. Pronto el grupo se amplió, cambiamos la cerveza por el ron, sonaron las primeras carcajadas y aceptamos perder el rumbo.

Un rumbo que nos llevó, maravillas del destino, a continuar la fiesta en una suite en la azotea de un hotel, reconvertida en bar secreto. Me llevaré a la tumba el nombre y la dirección del hotel. Cuando llegamos descubrí que la gente nos llevaba ventaja, porque nada más entrar un hombre entrado en edad y carnes se partió la nariz en un escalón traicionero, copa en mano. Al pasar por el baño, cuatro jóvenes no tan jóvenes se metían Colombia entre pecho y espalda. Salimos a la terraza, saludamos, y respiré hondo. La noche olía a victoria.

Las fotos, que quedarán para el olvido, nos sacaron como lo que éramos, jóvenes y felices, despreocupados al menos por un momento, bebiéndonos la oscuridad a tragos largos. Cuando quemamos el hotel decidimos pasar por el taller. Un bar de los de antes, de los buenos, donde el mejor rock se disfruta fumando, y donde Mohamed, marroquí y alemán, no me dejó pagar ni una ronda de chupitos mientras ponía a prueba mi inglés.

En medio del humo de la noche, una italiana afincada en Coruña me vio pinta de camarada y con un “come stai?” iniciamos una conversación que bien pudo acabar en un altar de Las Vegas. El humo que formamos con nuestros cigarros dentro del bar se disipó y tras él apareció una Vespa, y la noche no me pudo parecer ya mejor.

Pero lo fue, porque tras superar las puertas dobles del Puti descubrimos que el amor se esconde en una vaso de vodka y que la música se baila lenta cuando hay que bailarla lenta. A mi cara asomaba confusión y a la de mis amigos también. Pese a todo, uno de Bilbao y yo no conseguimos liarlos para poner la guinda a un pastel que solo podíamos terminar de comernos en el Playa, templo maldito de la noche. En medio de la excitación general de las luces parpadeantes, una mirada llevó a un empujón, que llevó a otro, y yo pensé, “qué coño, somos dos pero este es de Bilbao”. Y aunque ellos eran ocho plantamos cara y bandera, marcamos territorio, y tras un ‘No pasaran’ seguimos bailando canciones que no recuerdo con chicas que tampoco recuerdo. Los que sí que recuerdo es que todo desembocó en una resaca de campeonato, pero todo olía bien.

¿Que a qué viene contar esto? A poco, a nada. Pero mi blog es mío y lo violento cuando quiero.