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Wanderlust

Wanderlust”, o sea el deseo o pasión de viajar y perderse en el mundo, porque en los últimos años viajar tiene un nuevo valor, no es solo una necesidad o bien, si que es una urgencia, pero en algunos es también física, psicológica, espiritual.
La culpa es del ADN dicen, de un gene conectado a la función de la dopamina, la que provoca las sensaciones de placer que todos buscamos.
Viajar como droga, como búsqueda de fuertes emociones, como antídoto a la nostalgia de lugares que aun no se han visto, de personas que aun no se han conocido, de un amanecer en el otro lado del mundo que hasta ahora solo se pudo imaginar.

No me puedo parar.
Acumulo postales pintadas de una luz perfecta que jamás encontré en algún sitio, acumulo recuerdos de despertares revueltos después de noches pasadas en mil camas de mil casas que no eran mías pero todas eran mi casa.

No me quiero parar!
Me gusta sentirme extranjera y mirar hacia arriba a las cosas que me rodean, escrutar el cielo para ver si tiene un color diferente de lo que estoy acostumbrada a ver cada día.
A veces me quedo sin palabras, porque pasa que no conozca la lengua del lugar donde estoy, claro, pero sobre todo porque se me llena el estomago de mariposas, se me anuda la garganta y simplemente tengo que callarme en frente del paisaje, y disfrutar.

Como también dice Tolkien, “no todos los que callejean están perdidos”.
Parece que vagabundean solos, sin destinación, con sus mochilas llenas de sueños y poco más, puede ser que hayan perdido el camino, pero seguro que se están encontrando a si mismos…

Imagen por Travelmath

Gran oportunidad, gran diferencia

Esta mañana en clase tuve la GRAN OPORTUNIDAD de leer un post bastante interesante que llevaba el título de: “QUIEN QUIERE, PUEDE”. Frase indiscutible, verdad verdadera. Porque siiiii queridos amigos, siiiii, quien quiere, PUEDE.

No hay excusas. Hasta he visto videos de una persona sin piernas y sin manos capaz de jugar al fútbol y más feliz que uno con el cuerpo entero. Siiii, amigos, siiii, quien quiere, puede.

Otra de las frases que me llamó la atención del post fue la de: “El cansancio… A mi sí que me cansa esa excusa, venga hasta luego”. No puedo estar más de acuerdo. Cuando quieres, y deseas algo, haces lo que sea. Es capaz de salirte una fuerza “sobrenatural” que te hace olvidar lo cansado que estás y coger con ganas a ese momento, o a esa persona…

Lo que sí que está claro es que “hay ocasiones en las que es verdad y las obligaciones nos llaman peeeero, como dice Woody Allen: “Las cosas no se dicen, se hacen, porque al hacerlas se dicen solas”.

Todo el mundo tiene 5 minutos (que qué son 5 minutos al lado de 24 horas) para hacer reír a carcajadas, dar un abrazo, un beso y para preguntar como ha ido el día. ¡OJO!, “detalles sin aviso y sin haberlos pedido, dato MUY importante”. No hay que valorar grandes cosas hechas “una vez al mes”, sino pequeños detalles “constantes” que marcan una GRAN DIFERENCIA.

Os dejo el post que tanto me ha gustado:

QUIEN QUIERE, PUEDE.

Viajar ayer, viajar hoy

Algunos viajan cada día para trabajar, otros sólo se van de vacaciones por una semanita o dos al año, y luego hay también los que no pueden vivir sin lanzarse a la aventura cada vez que puedan.
Si le preguntamos a todos ellos lo que ha cambiado en los últimos años al desplazarse en varios sitios, creo que lo primero que piensan es que ahora todo es más rápido, mas fácil.

También más cómodo a veces: pienso a los viajes en tren en primera clase, la de los “business man”, con asientos más largos, reclinables, con su propia mesilla y enchufe para seguir trabajando al ordenador. Hay trenes en Japón o China que viajan hasta los 600 km/h, y sin tocar tierra, gracias a la tecnología de levitación magnética.

Esto ya nos parecía algo muy futurístico hace algunos años, no?

Así que hoy quiero viajar atrás con la memoria y pensar a las cosas que han cambiado en los últimos seis años. Seis, porque en 2009 me fui de Erasmus por primera vez, en España, y hoy el circulo se cierra con mi tercer Erasmus – también el ultimo de mi carrera – en España otra vez.

Pero esta ya es otra historia.

Mi primera vez en España fue toda una aventura: yo era poco más que una niña que nunca había salido de su pueblo por más de quince días y nunca sin mi familia o mis amigos. Vagabundeaba por las calles y las avenidas con mi mochila, parándome a cada esquina para mirar al mapa y orientarme. Eran los tiempos de que mi móvil era una pequeña caja de plástico con una pantalla de dos centímetros y en blanco y negro, con la que solo podía llamar y enviar mensajes a Italia.

Creo que muy pocas veces, paseando con mis amigas, hemos visto las enseñas de “Aquí hay Wi-fi” fuera de los bares, y tampoco era importante, porque ninguna podía o quería conectarse.
Porque conectarse? Teníamos nuestros mapas, nuestras cámaras para sacar fotos que no queríamos subir al Facebook o al Instagram, nos íbamos de tapas sin buscar por los “mejores restaurantes” en Tripadvisor, ni tampoco le sacábamos fotos a nuestras comidas.

Fue el año de las verdaderas aventuras, de los viajes sin reservar habitaciones en los hoteles, de perderse en las ciudades y preguntar a la gente por donde ir.
Si hecho de menos a todo esto? La verdad que sí, pero no me quitáis el Google Maps!

Vive

VIVE. La vida no son dos días ni puede ser maravillosa. La vida es un día y ya es maravillosa. Date a los demás. Es cuando mejor te sientes, seguro.

Céntrate en tus virtudes y defectos. Mejora cada día. Quita la palabra excusa de tus acciones. No sirve para nada.

No dejes que nadie, absolutamente nadie, destruya o haga pequeñas tus ambiciones. Si lo hacen es porque ellos no se ven capaces. Así que, dales las gracias porque te hacen más fuerte y te están retando. Los verdaderos amigos sueñan contigo. Tú eres el único que te puedes limitar y obstaculizar. No lo olvides.

Ponte metas imposibles. Así conseguirás las que creías que no podrías alcanzar. “Lo imposible tarda un poco más”. Ten presente la paciencia. Es la madre de las cosas buenas: “good things take time”.

Si las cosas no salen como quieres, no pasa nada. Tienes la suerte de volver a intentarlo. Una y otra vez. Una y otra vez. “Ever tried. Ever failed. No matter. Try again. Fail again. Fail better”. Aprenderás de ello y te harás, otra vez, más fuerte.

Sé tú mismo. Que te de igual lo que piense la gente. ¿Que más da? ¿Quién vive tu vida? ¿Ellos o tú? Toma las decisiones que creas oportunas para que te hagan mejor persona siempre y cuando intentes no perjudicar al resto.

A veces nos pasan cosas que no entendemos pero con el tiempo lo sabremos. El tiempo pone a todo el mundo en su sitio. Así que haz el bien y no mires a quien.

Y lo más importante de todo: “CON SENTIDIÑO”

 

Motivación, sal de tu zona de confort

Otro que acaba en -iño

Y sintió esa palabra. Palabra que cuando te la dicen sientes un escalofrío. O mariposas en el estómago. O sonríes como una tonta. O vas empanada por la vida. Es gratificante aunque no sea correspondido. Ella es el ENAMORAMIENTO. Esa fase del amor en la que idealizas a la persona y la ves perfecta para el puesto de “novio”. Puf, que digo novio, no por dios, que el se agobiaba hasta con la palabra ““amigo””.

Ella estaba dispuesta a todo. Haría un “all in” en toda regla. Tardó en demostrarlo aunque dice que todavía no lo ha hecho como debe ser. Mi gran amiga, me atrevo a decir quasi hermana, es la perfecta definición de chica guerrera. Esas chicas que van de duras y en el fondo son algodón de azúcar. Esas. Él era como un muro de piedra, hormigón y la obra entera. Le costaba sentir y padecer. A veces parecía que tenía horchata en las venas. Era muy suyo. Ella siempre le decía que era un soso. Él lo aceptaba. Ella siempre se metía con él por cualquier tontería porque los silencios todavía le incomodaban. A ella le imponía bastante. Cuando él se acercaba ella era puro nervio. No lograba entender el efecto que le causaba. Le encantaba.

A ella le gustaba mucho utilizar sufijos gallegos. Siempre supo que tenía una vena gallega. Sería de todo el tiempo que pasábamos juntas. Le encantaba decir su nombre acabado en –iño. Sentía que así una parte de él le pertenecía, al igual que se llevaba una parte de Galicia cuando volvía a casa.

De vez en cuando le traía de esos chupachups que dicen que van a “retirar del mercado”. A ella le apasionan. Él, sin embargo, habría matado por unos donuts clásicos o unas galletas rellenas de chocolate.

A ella le encantaba quitarle la cadena para darle un beso, aunque mejor, no hablemos de la cadena… Rara vez él decía lo que sentía. Ella fue tonta por no decirlo tanto como le habría gustado (aunque yo le hubiese advertido). Ella se quejaba de su falta de coraje, aunque hacía lo mismo. Ella cree que él nunca supo valorarla, y muchos menos valorar lo que ella estaba dispuesta a dar por él. Estaba apasionadamente loca por él. Loca. Esa es la palabra. Le volvía loca. Rara vez discutían aunque se retaban constantemente. Se lo pasaba pipa. Ella le amenazaba con que se chivaría. “Va no seas egoísta”. “Para que me pongo roja”.

Él era deportista, constante, curioso y un chulo. Pero un chulo de esos que cuando te quedas a solas con el desborda algodón de azúcar por doquier. Ella era un tornado a su lado. Quebrantaba toda su paz. Por fin ella escribe para decir que le ha superado. Que no pasa “naa…”. Que alguien la tratará como se merece. ¡Que ella es mucha mujer! Alguien que le diga lo que siente desde el minuto uno y se deje de tonterías. Porque estar enamorado es un regalo que pocos saben apreciar y disfrutar. La mayor parte de las veces se confunde con insignificantes detalles banales. Estar enamorado es querer a una persona con sus defectos y virtudes. Quererla de dentro hacia fuera. Intentar que mejore cada día. Y, sobre todo, cuando las cosas van mal, no darse por vencidos a la primera de cambio. Ahí es cuando realmente ves si estás enamorado o no… A veces hay que ceder cuando uno no quiere. Como decía San Agustín: “ama y haz lo que quieras”. Pero ahí todavía no ha llegado. Porque para llegar a amar hacen falta demasiados sacrificios correspondidos.

Otro amor que acaba en –iño. Ese –iño que no deja indiferente a nadie. Sólo pudo tener miediño de lo mucho que ella podía hacerle feliz.

Tal y como dijo su rapero: “todo nace y se marchita el amor muere y resucita”.

Vente a Alemania, Pepe!

Hace poco -el Cielo sabrá por qué- pusieron “Vente a Alemania, Pepe” en la televisión alemana.
Doblada al aleman magnificamente, por cierto, en mi modesta opinión de C1. Aparte de la efímera nostalgia por la terruca y de la rampante vergüenza ajena, un genuino placer para los sentidos. Cine español de calidad y cuyo mensaje, atemporal, ayudará sin duda a miles de alemanes a tener una idea más verosímil acerca del carácter hispanico, lejos por fin de aquella oscura sentencia de Valle Inclán que afirmaba que España era una deformación grotesca de la civilización europea.

Pero sucede que, como en tantas y tantas ocasiones, las palabras pueden dificilmente expresar aquello que trasciende los sentidos, la psicología y la idiosincrasia de una cultura completamente distinta, aun compartiendo siglos de historia común. No es posible para un aleman raso llegar a disfrutar y entender en su totalidad la magia de esta película. Hay que explicarle que el caldo se enfria con pan y que la letra, con sangre entra. Extraer de esa centella de tropos, chanzas e ironías propagandísticas el mismísimo cogollo del que fumaron Agustina de Aragon, Isabel y Fernando, Mariana Pineda, el Cid campeador o la Monja-Alférez. No basta con haber hecho un curso en O Grove (u “O Grouf”, tal y como lo pronunciaba una simpática estudiante de Psicologia de Leipzig ante un servidor la semana pasada) o acaso pasar las vacaciones en Benicassim y practicar el balconing. El camino español va mucho más allá y como decían Martes y Trece, España no se acaba donde empiza el mar; hay barcas pa’ seguir.

Por eso quisiera escribir estas letras, en suerte de justicia poetica, para ilustrar la patria que insistimos tanto en amar y criticar, exaltantando su carisma de piel de toro y su armónico crisol de rodal de sudor, amnistía fiscal y mano larga. Un país de simpatía y donde, a fuerza de enamorar a Hemingway con los San Fermines, llegamos a hacer de Stendhal el Rojo y lo Gualdo. El botijo y la guitarra, la sangría y el orinal.

Pero España es mucho más que estampas de atavismo crónico y delicioso primitivismo. Es país de blogeros, de homosexualidad abierta y panaderías orgánicas, con su legión de panarras adictos a la masa madre, las franquicias de Peggy Sue´s y los conciertos de Mario Vaquerizo. En el país donde todo el mundo sienta cátedra, los 140 caracteres del twitter son el mal menor. Y también somos corruptos, claro. Como todo el mundo. Pero nosotros además tenemos gracia para serlo, y eso es bastante más de lo que jamás podrán decir los que perpetraron el desfalco del aeropuerto de Berlin.

Adoramos además las nuevas tecnologías, pese al “que inventen ellos”… En mi antigua universidad, por ejemplo, mandamos cobayas al espacio con el programa espacial europeo. Y hasta los mendigos tienen smartphone. También tenemos una de las leyes anti-tabaco más intransigentes y progresistas del orbe. Y para colofón, como se decía antaño, no hay españoles fuera de España. Los que venimos al extranjero a estudiar o a trabajar somos como las meigas o como entes de razón. La mayoría ni siquiera sabía que Repsol-YPF tenía capital español, pero cuando los argentinos decidieron expropiarnos sin pagar un duro, carajo. Lo sentimos muy nuestro, teníamos u fuerte posicionamiento español y nos indignabamos. Y eso que estábamos viviendo en Londres o en los fiordos noruegos. Los alemanes se pensaban que eramos alérgicos a la modernidad y que además, como insistía el tópico, eramos vagos, cainítas y practicábamos un individualismo “que te jodan”. Menos mal que el cine español acudió en nuestro auxílio.

Por fortuna la memoria colectiva tiene una durabilidad bastante escasa y no creo que dentro de dos meses ningún alemán se acuerde de la dichosa película. Tampoco se acuerdan ya de aquellos pepinos españoles que tanto dieron que hablar en su día, y desde luego hay cosas mas importantes en las que pensar, como por ejemplo restringir a los emigrantes españoles las ayudas laborales que cualquier trabajador tiene derecho a percibir en Alemania. (ver link con interesante información aunque procedente de blog tendencioso). Y así las cosas, ellos siguen haciendo caja y nosotros nos preparamos para hacer de Murcia o Matalascañas allá por 2030 un paraíso de hombres y mujeres de mundo que hablan muchos idiomas y poseen múltiples títulos extranjeros y experiencia laboral sin límites. Un país nuevo donde la torrija matinal acompañará al beicon con huevos fritos y donde nadie insistirá en llamar a las mujeres “señora” o “señorita” en función de su estado civil. Ventajas colaterales.
Una España europea, al fin y al cabo; la leche en polvo.

De Polonia a Coruña: la historia de Anastazja

Hoy tenemos otra entrevista en Ulises Galicia. Esta vez con Anastazja, una joven polaca que se quedo prendada de Galicia en un Erasmus en Vigo, y tiempo después decidió continuar su vida en Coruña:

¿Cuándo y por qué surge la idea de irte?

Después de terminar la carrera, con la experiencia de estudiar durante un año en Vigo y un poco cansada de mi trabajo en una ONG polaca, quería cambar de aires y buscar la vida en España.

¿Cómo tomaste la decisión? ¿Qué fue lo más difícil?  

Ya era hora de cambiar algo en mi vida. Estaba decidida y preparada para un gran cambio.

¿Por qué elegiste ese destino?              

Desde la primera visita a España, siempre me pareció un país muy agradable para vivir.
¿Por qué no probar?

¿Cómo fue poner el pie allí, los primeros días, las dificultades?           

Era un cambio total, pero gracias a mis previas estancias en España estaba mentalmente preparada. Era un reto – ¡iba a cumplir mis sueños!
Como la mayoría de las cosas imprescindibles para vivir (alojamiento etc.) tenía las organizadas por mi organización donde iba a trabajar, la mayor dificultad era encontrar unos amigos que siempre ayudan a aclimatarse al nuevo destino y construir tu mundillo en el nuevo país.

¿Cómo ves España/Galicia?

España es un país muy agradable con la gente muy alegre y abierta.
Galicia para un/a [email protected] es un sitio perfecto para vivir. La gente gallega se parece un poco a mis compatriotas. No es tan abierta al principio, pero si hace amigos, los cuida toda la vida.
La comunidad no me deja sorprender de la variedad de paisajes, sitios para visitar, uno se puede enamorar del mar, los bosques, las montañas. Y cada vez se descubre algo nuevo.
Aquí conocí descubrí el mundo de la cocina muy sencilla, basada en productos naturales, sencilla en la preparación y muy rica.

¿Te planteas volver, lo ves factible? 

De momento no pienso en volver a vivir en Polonia. Por supuesto echo de menos a mi familia y los amigos, pero las visitas en casa dos veces al año resuelven el problema.

Después de una temporada viviendo fuera, cuando vuelves a tu país notas muchas cosas que no te molestaban antes, a las que ya no estás acostumbrado, o ves las cosas en manera diferente que tus amigos o la gente de tu país.
A veces es así, que ya no te sientes de allá, y tampoco del país donde vives. Las diferencias enriquecen, los viajes te hacer ver las cosas en manera mas general, más madura. te abren horizontes.

¿Qué necesitarías, o qué tendría que pasar para volver?        

Tendría que tener una buena oportunidad profesional para cooperar con las empresas españolas allá.

¿Cuál es el mayor cambio en tu vida respecto a cómo vivías aquí?        

En España la gente (aunque no sean conscientes de ello) pasan más tiempo disfrutando la vida.
Yo en Polonia, (aunque estaba muy feliz y rodeada de amigos de muchos años), estaba concentrada en mi trabajo, estudios, clases particulares etc. El día desde las 8 de la mañana hasta 23 de la tarde ocupado. Todo planificado.

Ahora aunque trabajo mucho, llevo una vida mucho más relajada. Me enfoco más en disfrutar el tiempo que tengo.

¿Qué es lo que más te ha chocado de aquél país?          

No he notado ningunas grandes cosas que me choquen, en fin todos somos europeos y no hay tantas diferencias culturales. Lo que sí, la gente viendo una rubia, me sigue tratando como una extranjera que no entiende mucho.

Qué contarías a los que están aquí y se plantean emigrar?        

Que no tengan miedo y que luchen por sus planes. Mejor si hablan el idioma del país a donde se van, y que preparen todo antes de salir de su país. Pero cada uno tiene su historia.
Si no les va a ir bien, volverán a casa, pero ya con la experiencia y nuevos planes.

Cuestiones técnicas:

-¿Qué tramites hiciste en España antes de partir?         

Estaba en contacto con la organización que organizaba mi proyecto europeo.

-¿A qué tramites te enfrentaste allí?    

Visitas en la Policia Local para sacar el numero N.I.E., empadronamiento

-¿Con qué problemas o trabas burocráticas se puede encontrar el que llegue a ese país?

– Mi estancia en España he empezado como una participante de proyectos europeos. Como las becas de proyectos son libres de impuestos y oficialmente el participante no está contratado (no cotiza en SS), es muy difícil que lo entiendan en mayoría de instituciones.
Como después del proyecto quería quedarme en España, he solicitado el numero N.I.E.
Para obtenerlo necesito: un contrato y tener el SS u otro seguro. Teniendo en cuenta que el  precio de traducir los documentos no me compensaba. Volví sin nada, pero el hecho tenía más consecuencias. (Mira el punto siguiente)

– He abierto una cuenta bancaria on-line en un banco comercial muy conocido, según la página cumplía todos los requisitos para tenerla. Al hacer una primera transferencia, me llamaron de la oficina que al ser extranjera para activar la cuenta necesito el certificado N.I.E (no lo ponía en la página), que NO tenía. Dejé entonces mis intentos de activar la cuenta, (trabajando en un proyecto europeo ha sido imposible obtenerlo) solo quería cerrar la cuenta y recibir de vuelta el dinero que tenía en ella. Lo solicite en la oficina sin problema. Después de una semana recibí un mensaje de la oficina central del banco en Madrid, que para cerrar la cuenta necesito tener…. el certificado N.I.E.

-¿Qué consejos o trucos darías para alguien que tiene que hace el papeleo necesario para vivir y trabajar ahí?            

Que no tarde mucho de empezar a hacer todos los trámites posibles (especialmente empadronamiento y NIE) que el tiempo cuenta para los siguientes trámites.

Tal como están aquí las cosas, dejas Alemania, para vivir aquí?

Bienvenidos de nuevo a mi Blog 🙂
Ya os iba a escribir antes una nueva entrada, pero, los que trabajamos por cuenta propia, es lo que pasa…que a veces no hay tiempo 😀

Cada vez que alguien me pregunta de donde vengo (se me debe notar en el acento o mi forma de ser, no se jaja), y les cometo que me vine, hace unos 5 años, de Alemania, surge la misma pregunta:
«Tal como están aquí las cosas y lo bien que se está en Alemania, te vienes a vivir aquí?».

Pues si! Me vine justo cuando empezaron a empeorar las cosas considerablemente. Y si, en Alemania tuve un trabajo estable, bastante bien pagado, piso, coche propio,era fotógrafo e impartía clases de baile aparte, tenía mi vida hecha, una rutina, mis amigos, etc…

Incluso se molestó el dueño de la empresa a venir a visitarme para ofrecerme un mejor puesto y mejor sueldo si me quedo.

Entonces por qué ese cambio? Por qué arriesgarse?
Fácil. Nunca tuviste esa sensación de que, aunque tengas todo en orden, te vaya muy bien, no hay nada de qué quejarse, sientes que necesitas un cambio profundo?
Eso es lo que me pasó a mi. Necesitaba un cambio. Sentía que tenía que cambiar algunas cosas. Aparte de tener también a mi familia aquí en España.

Es cierto que Alemania ofrece muchas facilidades y seguridades. Empezando por los seguros médicos, que, a lo contrario de aquí en España, son privatizados, y la verdad es que ahí funciona de maravilla.
Puedes elegir la aseguradora que mejor se adapte a tus necesidades. Te cubre mucho más que aquí,. No hay tanta espera para las citas médicas. Te puedes escoger el médico que más te conviene. Tienes un buen asesoramiento…etc…
La agencia de empleo también es privatizada, y desde que lo es, ahí todo funciona mucho mejor. La atención es mejor, te ayudan de verdad a encontrar trabajo….etc…

Luego están las seguridades del empleado. Ahí no hay (al menos hasta que yo estuve viviendo ahí) contratos basura. Ahí no te pueden despedir así por así. Te hacen contratos fijos después de un contrato anual. Las empresas que tengan una cierta cantidad de trabajadores tienen un representante a favor del trabajador dentro de la empresa que mira que se cumplan con los derechos del trabajador (y es indespedible durante su cargo). Las mujeres (y también los hombres…depende de quien tenga el «mejor» trabajo) tienen hasta 2 años de maternidad. 

Y podría continuar con la lista.
Obvio que no todo es tan bueno en Alemania. Todo tiene su lado «negativo». Pero la verdad que a nivel profesional y las seguridades y los servicios públicos, son mucho mejores. Aparte de los sueldos! jaja

Y aún sabiendo que aquí no va a ser así, decidí venir. Lo necesitaba. Me lo pedía el alma. Y si…hubo momentos en los que me vine abajo estando aquí. Pero justo eso ha sido una parte que influenció mi cambio y eso es algo positivo. Suena raro, pero es así 🙂

Si queréis, os explicaré en otro post por qué 🙂

Me arrepiento de haber venido y cambiado todo eso, por la crisis que tenemos aquí?
No! 🙂

(To be continued)….

«nunca te arrepientas de algo, que en su momento disfrutaste»

La historia de Miguel en Londres

Hace doce años, Miguel Ángel se decidió a dar el paso e irse a trabajar a Londres. Hoy, con la perspectiva de quien ya lleva allí más de una década, nos cuenta cómo fue aquel viaje, aquel cambio profundo en su vida, en la primera de una serie de entrevistas que desde Ulises Galicia realizaremos a gente que ya se fue, para que ayuden a los que quieren irse. Esperamos que la disfrutéis:

¿Cuándo y por qué surge la idea de irte?

Realicé una beca Erasmus y me encontré muy a gusto en un ambiente internacional. Cuando volví a España quería empezar una vida que se basase en lo que yo podía conseguir más que seguir viviendo con lo que otros proveían. Era una forma de buscar realización personal que no era tan evidente antes de irme y se convirtió en algo muy importante par mí durante el año que estudie en Finlandia.

¿Cómo tomas la decisión? ¿Qué fue lo más difícil?

Tomar la decisión fue fácil. Lo difícil fue ajustar los detalles y convertirlos en un plan que tuviese un poco de coherencia. Mis recursos económicos eran limitados y poder quedarme dependía en encontrar trabajo y un sitio donde vivir. Encontrar un vuelo barato (hace 12 años los vuelos costaban mucho más que ahora, y acomodación por los primeros días fue lo más difícil. Londres, al ser una gran ciudad, ofrece ambas cosas a varios precios. Si no te importa sufrir un poco al principio es fácil solucionar esos 2 primeros obstáculos.

¿Por qué elegiste ese destino?

Yo elegí mudarme a Londres porque sabía que conseguiría trabajo fácilmente porque ya hablaba bien el idioma.
También tenia un poco de conocimiento de francés, de alemán y de chino mandarín, pero estos otros destinos hubieran significado una probabilidad de éxito menor. París o Alemania hubieran sido destinos asequibles. China habría sido mejor a largo plazo, pero sin permiso de trabajo no es factible planteárselo (yo lo intente viajando al país unos años mas tarde y después de 15 días buscando empresas que me quisiesen esponsorizar abandone la idea).

¿Cómo fue poner el pie allí, los primeros días, las dificultades?

No hay nada difícil. Tienes internet y puedes reservar una habitación en un hostal por una semana. Si tienes amigos que ayuden pues es más fácil, pero no es mejor. Lo importante de emigrar es ser capaz de solucionarte los problemas solo, porque sin una red de amigos o familiares que te ayuden tú eres la solución. Yo llegué y al día siguiente ya estaba desde las 8 a las 8 pateando calle buscando casa donde mudarme al fin de la semana. Lo que me llevó 5 días. Todo esto representó gastos que deben salir de tu presupuesto inicial y por eso es importante vigilar que no estás malgastando el dinero. Una vez que tuve casa me busqué un trabajo, que inicialmente fue algo para poder recuperar lo gastado y generar un ingreso. Mientras hacia este primer trabajo seguí buscando algo mejor, algo que no he dejado de hacer desde entonces y que me ha permitido gradualmente conseguir mejores sueldos.

¿Cómo ves España/Galicia ahora desde allí?

España tiene mucho potencial, el mayor potencial de toda la Unión Europea. Los países como Reino Unido muestran al mundo estadísticas favorables; parte del marketing internacional que todo país debería hacer. La situación muy particular de España con un alto nivel educativo de la población en edad de trabajar y la actitud de los españoles a la hora de trabajar (algo que nos hace muy codiciados en el mercado laboral por delante de muchas otras nacionalidades) significa que es posible crear riqueza muy fácilmente. El problema principal que yo veo es que mi generación ha sido dirigida a ser funcionarios, abogados o economistas. Los que crean empleo son los empresarios y antes de emigrar lo que deberías es plantearte montar un negocio. Entra en EBAY, busca algo que creas que se vende carísimo y véndelo mas barato. En 5 años estarás mejor que después de 5 años de emigrado.

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¿Te planteas volver, lo ves factible?

Sí me lo planteo y además está en nuestros planes de futuro. España tiene mejor educación, sanidad y calidad de vida que todas las otras grandes economías de Europa. Los sueldos son bajos, pero los costes también. Yo tengo un niño pequeño y entre una sanidad decadente y fijada en recortar gastos y una educación pública realmente pobre sabemos que proporcionarle un buen nivel en ambas cosas nos costaría muchas miles de libras al año.

¿Qué necesitarías, o qué tendría que pasar para volver?

Seria necesario decidir en una ciudad adecuada para ambos, que proporcione servicios y oportunidades para mi esposa, mi hijo y yo al mismo tiempo. Mi mujer es japonesa y eso anula muchos lugares de España para vivir. Ciudades como Madrid y Sevilla se perfilan como candidatos. Barcelona lo era hasta hace poco pero todos estos problemas soberanistas la descartan como un destino viable. Mi hijo es mitad japonés, mitad español, antes que hablar catalán debería hablar japonés… así que introducirlo en una educación que es introvertida en vez de extravertida no funciona para nosotros, ni para muchas otras familias internacionales.

¿Cuál es el mayor cambio en tu vida respecto a cómo vivías aquí?

La oportunidad de trabajar en algo que no estudié, pero para lo que tengo excelentes habilidades naturales. Me cabrea las tonterías de las madres de gente de mi generación que siguen preguntando si “trabaja de lo suyo”. Yo estudié Económicas, en Inglaterra me saque la carrera de Arquitectura después de salir del trabajo, pero en Londres siempre he trabajado de Ingeniero de Sistemas Informáticos y desarrollador de Software. Esta trayectoria es prácticamente imposible in España porque hay una miopía generalizada al hecho que las habilidades de una persona no tienen nada que ver son su capacidad de aprobar exámenes en una determinada materia.

¿Qué es lo que más te ha chocado de aquél país?

La profunda división social. Reino Unido es uno de los países menos democráticos con monarquía parlamentaria. La cámara superior es una colección de títulos señoriales que acceden a hacer leyes sin participación ciudadana. La cámara baja es elegida por minoría por la forma en que la ley electoral penaliza a las minorías. Todo esto tiene las marcas de un país profundamente feudal con un toque de maquillaje democrático.
Pues bien, la persona de la calle defiende este sistema, lo disfruta y se categoriza dentro de las 3 clases (trabajadora, media y alta) sin pestañear. Es como si estuvieran contentos de vender sus libertades personales por tener más dinero en el bolsillo.
Todo esto esta muy aderezado con un alto nivel de cinismo ya que Inglaterra es un país muy racista y muy discriminatorio (siendo de fuera en suficiente para que te miren con desdeño).

Qué contarías a los que están aquí y se plantean emigrar?

Primero que sin esfuerzo y sacrifico no se consigue nada. Muchos se han ido de vuelta porque no tienen la energía para esforzarse en mejorar. Esta energía necesaria no es algo de un día, o una semana, es algo que hay que mantener por meses o años. Si emigras se abierto a otras formas de hacer lo mismo y sobre todo no pienses que lo nuestro es mejor o peor. Cada país se adapta a lo que la mayoría entiende como aceptable y puede no coincidir con tus valores. Es aquí donde tienes que ser flexible y aunque note guste aprender a vivir en este tipo de ambiente.

Segundo que todo va mejor si planeas y te informas. Olvídate de ir a oficinas gubernamentales de ayuda. Sigue una línea lógica de Dónde-Cómo-Cuándo-Cuánto-Con Quién, y busca la información necesaria para llevar el plan que diseñes a cabo. De esta forma tienes un plan a medida y no un panfleto generalista que muy probablemente no se ajuste a ti.

Tercero, que busques, y no pares hasta que encuentres lo que se ajusta a ti. También que no pares nunca de buscar.

¿Anécdota, “diario de viaje”, alguna historia concreta que quieras contar?

Yo intente volver a España y no funcionó. Cuando volví la segunda vez traía incluso menos dinero que la primera vez, pero traía un plan de acción. Para ahorrar el máximo dinero en caso que las cosas se desviasen de ese plan de acción decidí no gastar dinero en hostales/hoteles los primeros días. Me compraba un pase de metro diario (algo necesario para moverte buscando trabajo o casa) y viajaba al aeropuerto de Heathrow todas las noches para dormir en las salas de espera y asearme en los lavabos. Esto lo mantuve por 4 días, hasta que encontré una casa que me gustaba y en una zona céntrica. Una vez con casa encontré trabajo en 2 días. Esto es importante porque es necesario tener una dirección para poder estar localizado y si utilizas un hotel puedes perder oportunidades una vez que vayas de allí.

Cuestiones técnicas:

-¿Qué tramites hiciste en España antes de partir?

Ninguno, me cogí un avión y me fui. Los tramites los hice después. Oficialmente tu puedes estar 6 meses – 1 año de vacaciones. Si todo sale bien y te quedas en el país ya tendrás tiempo de arreglar papeles y demás.

-¿A qué tramites te enfrentaste allí?

Conseguir la primera cuenta bancaria fue muy difícil. Necesitan una dirección y una factura (cosa imposible de tener si no tienes cuenta para pagarla) para poder abrir una cuenta, ergo el “pescaíto” se muerde la cola. Una de esas tonterías que no son problema para nadie excepto para ti.
Una vez con cuenta (ya que los extractos bancarios son muy útiles para determinar tu dirección) el resto es muy fácil. Inglaterra no tiene DNI así que solo necesite un Numero de Seguridad Social.

-¿Con qué problemas o trabas burocráticas se puede encontrar el que llegue a ese país?

Muy pocos. La burocracia es mínima, pero eso puede ser un alivio o un dolor. Para el que llega es un alivio así que con tener dirección, Social Security Number y cuenta bancaria no necesitas mas.

-¿Qué consejos o trucos darías para alguien que tiene que hace el papeleo necesario para vivir y trabajar ahí?

Encontrar la forma de abrir una cuenta bancaria sería lo mas importante a mi juicio. Si hay algún servicio on-line para poder hacerlo pues mejor. Yo hace mucho que la hice y mi casera me dio una carta certificando que yo vivía en su casa para poder abrir una cuenta en su banco. A partir de ahí todo fue fácil.

Miguel Ángel Sánchez Sánchez

Nunca te vas de Galicia

Cuando vuelvo a casa después de un duro semestre es muy frecuente enfrentarme a una pregunta que siempre tiene la misma respuesta: “prefiero Galicia a cualquier otro lugar”. Y no es porque sea gallega, pero es que como miña terra nai, como decía Julio Iglesias, no hay nada.

La primera vez que me fui de A Coruña estaba encantada. Por fin “¡deixo a casa onde nacín, deixo a aldea que conozo por un mundo que non vin!”. Aunque no os creáis que me fui muy lejos. Ni más ni menos a 552,12 km de distancia, 6 horas casi 7 en coche o si lo preferís podéis cogeros un tren que es como atravesar el abismo de la muerte. A cualquier gallego que haya o esté estudiando en Pamplona esto ya no le resultará gracioso. Porque cuando lo sufres, ya no lo es.

Una de las maravillas de ir en ese dichoso tren, y no hablo irónicamente, es el paisaje. Lógicamente os hablo de el gallego. Cuando te vas ni te das cuenta de lo espectacular que es. Simplemente te vas de manera inocente con una sonrisa de oreja a oreja diciendo hasta pronto. La cantidad de fotos que podía haber hecho para National Geographic Channel. Y no estoy exagerando, no. Sin embargo, cuando volvía a casa estaba deseando que llegase la etapa de ríos, fontes, regatos… No es que tenga nada en contra del paisaje de Castilla eh… pero tampoco tengo nada a favor. Simplemente diré una cosa: meseta.

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La segunda parte de mi vida universitaria es la que estoy viviendo en Madrid. Una ciudad ecléctica en la que se juntan un sin fin de personalidades y estilos diferentes de los que te vas empapando e imitando hasta configurar tu propio yo. Muy cool todo. Pero es que Galicia es enxebre. Es pura, simple, y exenta de mezcla. Sólo tenemos un estilo, pero un estilo inconfundible. En cuanto nos oyes hablar ya lo sabes. Oír a un gallego es como una corriente de aire fresco en Bastiagueiro o San Jorge. Dos playas en las que tienes que tener cuidado de no salir volando. Y es que los gallegos somos así. Cuando conoces a uno prepárate porque siempre formará parte de tu vida.

Lo que sí que está claro es que empiezas a apreciar las cosas cuando las vas perdiendo o cuando ya no las tienes. Y esto es lo que me pasó con Galicia. Ella siempre dispuesta a recibirme y yo deseando irme de su lado. Por eso le pido perdón, perdón por no apreciar su comida aunque sea un trozo de pan de Neda o una empanada, perdón por no conocerle más, y sobre todo perdón por las veces que me ha despedido llorando y no me he dado cuenta.

Y como no, le doy las gracias por enseñarme a vivir sin perder el norte.