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Así se controla la calidad del hormigón fabricado en planta

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Así se controla la calidad del hormigón fabricado en planta | Ulises Galicia, noticias sobre economía, empresas, tecnología y marketing en Galicia

Entre el impulso a la minería por parte de la Xunta de Galicia, así como el fomento de la construcción industrial, el sector del hormigón contempla un futuro prometedor. El hormigón preparado (es decir, fabricado en planta) tiene un amplio potencial de crecimiento económico. No obstante, continúa enfrentándose con una de sus limitaciones más habituales: el transporte, que no debe superar las dos horas. De lo contrario, el hormigón fresco perderá calidad y no será apto para su uso en obra. Es por ello que el sistema de control de producción es cada vez más estricto.

En España, este proceso está regulado por el Real Decreto 163/2019. Este establece la Instrucción Técnica para el control de producción de los hormigones fabricados en central. En la calidad del hormigón intervienen cuatro ámbitos del control de la producción: los materiales y su condiciones de almacenaje, las instalaciones, el propio hormigón y la documentación y trazabilidad.

Es decir, que el control de calidad empieza con la selección de las materias primas. Cada uno de esos recursos debe contar con la documentación de suministro correspondiente, y la central debe mantener los registros y condiciones de almacenamiento establecidos por la normativa. El reglamento también prevé la supervisión de las instalaciones de dosificación, los equipos de amasado y los sistemas empleados para transportar el hormigón. Todo esto a fin de establecer un proceso de producción controlado, documentado y que no deje nada al azar.

Dosificación y ensayo: procesos clave de la producción de hormigón

Para asegurar la calidad final del hormigón, el proceso de producción incluye fases de dosificación y ensayo. El primero de ellos, la dosificación, mide la cantidad de cemento, agua, áridos, etc., incluidos en la mezcla. El Real Decreto exige que cada fabricante debe disponer de un responsable técnico, cuya responsabilidad es supervisar las recetas de dosificación y garantizar la calidad deseada del hormigón. Además, cada central debe contar también con un responsable de fabricación. Por normativa, también tienen que automatizar su proceso de producción para minimizar el riesgo de error humano.

Una vez fabricado el hormigón, es necesario comprobar su comportamiento mediante los ensayos pertinentes, obligatorios por normativa. Estos controles de calidad deben testar aspectos como su fácil manipulación, su consistencia y su resistencia, entre otros. En particular, es muy importante comprobar la resistencia a 28 días. Además, el fabricante debe realizar un seguimiento estadístico de los resultados y establecer una resistencia media, así como la variación de su producción.

Laboratorios propios y externos: ¿qué diferencias existen a nivel normativo?

Proceso de producción del hormigón fresco en Galicia | Ulises Galicia, noticias sobre economía, empresas, tecnología y marketing en Galicia

Los ensayos pertinentes deben realizarse en un laboratorio que sirva como entorno controlado. La normativa actual permite llevarlos a cabo en un laboratorio propio, externo o mediante una combinación de ambos según requiera la fabricación del hormigón. En cualquiera de estos casos, el laboratorio debe estar sujeto a los requisitos especificados por el reglamento.

Cuando el fabricante dispone de laboratorio, este debe contar con sus propios personal, equipos, procedimientos escritos y también un plan de calibración de los equipos de ensayo. Además, los resultados deben quedar registrados y documentados. Si, por el contrario, recurre a laboratorios externos En el caso de los laboratorios externos, la normativa exige que estén acreditados por ENAC conforme a la norma UNE-EN ISO 17025. Como alternativa, también puede cumplir los requisitos establecidos para los laboratorios de control de calidad de la edificación.

Todo esto está supeditado a la necesidad de una producción trazable, que permite hacer un seguimiento del hormigón desde el primer momento hasta que se entrega al cliente. Es muy importante, sobre todo, cuando la planta trabaja con diferentes tipos y composiciones de hormigón. El fabricante debe disponer de registros que permitan relacionar la producción con sus controles, así como con la documentación correspondiente al suministro.

El proceso de fabricación gallego: ¿cuál es nuestro estándar de calidad?

Galicia posee una extensa historia como fabricante de hormigón, y, por tanto, también una amplia experiencia aplicando y revisando el proceso de control de calidad para asegurar el mejor acabado posible. En Hormigones de Oroso, fabricante desde 1994, afirman que este protocolo está más que asumido en el sector gallego. En cierto modo, adherirse a la normativa del Real Decreto 163/2019 es una ventaja competitiva para estas empresas. En el caso de Oroso, que dispone de Departamento Técnico y laboratorio propios, esto significa que puede fabricar cualquier tipo de hormigón que el cliente necesite.

Por supuesto, a fin de ofrecer a ese cliente un servicio satisfactorio, el transporte también importa. El tiempo de envío de hormigón es limitado, y en Hormigones de Oroso destacan su la ubicación de su planta, próxima a la AP9 y la N-550, como uno de los aspectos más infravalorados de un fabricante. En este aspecto, la empresa asegura que su éxito radica en múltiples factores, y es que la producción de hormigón es un proceso delicado. En él, todo influye: cada parte de ese proceso, cada mejora y cada innovación marcan la diferencia.

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